| Un padre despide a su hijo en la estación de Córdoba |
LA ESTACIÓN DE TREN
Siempre,
En las estaciones, van y vienen
Pasajeros, maletas, bultos, historias, murmullos y trenes.
Unos vagones se marchan, otros desparecen,
Algunos regresan y, a otros, el retorno nunca les conviene.
Con ríeles
De hierro y traviesas de madera rota y lueñe
Se construyen las vías y cerca de los andenes
Se mecen
Al compás ruidos, señales, ecos y ternes
Palabras, junto con voces rudas y signos inertes.
Tiene
El espectáculo su ritmo de imagen y vida alegre.
Mantiene
Su rumor el sonido de adioses, recepciones y aguas de fuentes
De cristal claro y corriente.
Por eso, si, paseante, por los senderos de metal te mueves
Recuerda esas imágenes
Porque el pasado en ellas aún permanece.
Y, cuando te alejes,
De esas ventanas, de los adioses de otros viajantes, previene
Que esa, puede
Ser la última fotografía que tus ojos conserven.
DOMINGO CARBAJO VASCO
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