sábado, 17 de octubre de 2015

Alcalá puede

El parto de Podemos en Alcalá no ha durado ni seis meses. La bandera de la regeneración, los adalides de la limpieza democrática, el buenismo llevado a sus últimas consecuencias por los que se creen que los pájaros maman y el kurkum surda de la extrema izquier
Jessica Garrote
da, acaba de hacer aguas en Alcalá. Su portavoz Jessica Garrote junto a su compañera Sheila Carvajal han abandonado la formación por discrepancias con sus “directrices”. Según ellas, en Podemos Alcalá están más por el partido que por el pueblo. Claro, alcaldable Jessica, es lo que pasa cuando un día te despiertas y te das cuenta de que la realidad supera a la ficción de unas cuantas frases de camiseta, tres eslóganes con gracia y un voluntarismo de quita y pon. ¿Qué os creíais que era la política? ¿Ir a los plenos una vez a la semana, decir cuatro paridas y levantar o no la mano? ¿Tomar café en el bar de enfrente del Ayuntamiento a costa del erario público? ¿Sacar una pancarta y que las masas te sigan por la cara bonita?

La salida del flamante senador y a ratos alcalde de Alcalá es una nueva vía para abrir ventanas en Plaza del Duque 1 y que salga el aire viciado durante tres décadas de lo mismo. Si cada uno de los partidos de la oposición considera que la victoria sería colocar a un propio con el bastón de mando, poco o nada habremos avanzado. A ver si nos enteramos dónde y cuáles son las metas. Si Alcalá puede o no puede.

Publicado en La Voz de Alcalá el 15 de octubre de 2015

Barcelona, por Jorge Castillo

Acrílico sobre lienzo pegado a tabla. 2007

sábado, 3 de octubre de 2015

Sín título

¿De dónde vienes?



Esas

Nubes lentas

Que el viento

Se lleva,

Son palabras tuyas

Que no han vuelto

Nunca.



En los días de otoño

Mi pensamiento

Busca

Los recuerdos

Lejanos

De tus manos

Viajeras.



Pero,

Un perfume nuevo

Que por mi ventana

Entra,

No deja

Espacio

A las imágenes viejas.



Ante la brisa clara,

Mi corazón se interroga:

¿De dónde vienes,

Aroma,

Que no me hueles

A ella?


DOMINGO CARBAJO VASCO


En los días de otoño mi pensamiento busca

jueves, 24 de septiembre de 2015

Llamadores de Serpa en el Alentejo portugués

De bronce

Pareja sencilla, sin relieves

Con un cara


De finas líneas

Cumplen también la
 función de asas

Fachada protegida, ibi reducido

Fachada de un pueblo de la Sierra de Huelva que ha
sabido mantener su identidad

Alcalá, después del desarrollismo socialista, ese que nos ha inmerso en una deuda pública que no podrán pagar ni nuestros nietos, ha dejado de ser un pueblo bonito. Sus mejores casas cayeron porque no estaban protegidas, ni de la especulación inmobiliaria, ni del mal gusto imperante en el Ayuntamiento. Alcalá, como pueblo, si excluimos el castillo y sus molinos, ha dejado hace mucho tiempo de ser turísticamente atractiva. ¿Está todo perdido? No, aún quedan bastantes fachadas, tanto de casas populares y humildes como de grandes inmuebles que podrían salvaguardarse. ¿Cómo? Nadie desea que le coarten su libertad protegiéndole total o parcialmente su vivienda. Le impiden luego venderla a buen precio. Pero sí se podría llegar a una especie de transacción de mutuo acuerdo. Por ejemplo, un ibi reducido a cambio de pedir una protección voluntaria no vinculante. En cuanto se alterara la fachada protegida se perdería la bonificación. De esta manera conservaríamos lo que queda aún del centro histórico, casas interesantes que no han sucumbido a la piqueta y barriadas populares a las faldas del Castillo. Todos ganaríamos. Los alcalareños porque conservarían algo de su idiosincrasia ya casi olvidada. Y los propietarios porque se les reconocería con esta rebaja el esfuerzo por mantener un entorno con identidad no impostada.

LA VOZ DE ALCALÁ 15 DE SEPTIEMBRE DE 2015 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Una vuelta ciclista todas las semanas

El dragón y la vuelta

Decían los liberales que las elecciones en vez de cada cuatro años se hicieran anuales. Por esas fechas, cuando se nos convoca a las urnas, los políticos se acuerdan de que los borregos que les votamos existimos. Bajan a las calles, nos saludan, se interesan por cuánto nos han estafado con sus impuestos para que a ellos no les falte de nada, en fin, lo normal.

Pues con la vuelta ciclista debería ser igual. ¿Para qué esperar un año? Hombre, por favor, que organicen una a la semana. Antes de que lleguen los ciclistas pegando pedales y chupando rueda unos a otros, te pintan las carreteras, te podan los árboles, cambian las bombillas fundidas, limpian las aceras, te borran las pintadas, vamos, como un jaspe todo para que el alcalde-sonrisas salga guapo en la foto y a ser posible en los telediarios. El mismo día que el banco me acaba de pegar la mitad de su hachazo del IBI. Un invento este de la vuelta. Este año por Duquesa de Talavera. A ver si el año que viene, don Antonio, consigue usted que pasen por su vía inútil del tranvía, así le buscamos otra variable, como una especie de velódromo al aire libre para competiciones de bicicletas; las mismas que nos quería colar la concejala de Fomento, socia de la Junta de sus colegas hasta que descubrieron que Valderas se iba a ver niños saharauis sin el permiso de la presidenta. ¡Será por vueltas!, una a la semana y sin repetir calle.

PUBLICADO EN LA VOZ DE ALCALÁ EL 1 DE SEPTIEMBRE

No es una patada al diccionario. Es una pedaleada

La senda que otros no han
de volver a "ciclar"