domingo, 31 de marzo de 2019

Cómo comprar caramelos y sentirse un señor, o señora

Todos los productos se envuelven con mimo
En Madrid hay una tienda donde uno puede sentirse como un señor. O señora, no se ofenda. Para empezar abre a las diez y media de la mañana, que es horario de rentista o similar. Pero allí no se va a por churros ni a por pan, aunque también venda productos alimentarios. Se encuentra en un lateral del Museo Arqueológico, en la calle Villanueva y les puedo asegurar que atesora reliquias más antiguas que el recién renovado guardián de la Dama de Elche.
Vitrina interior

Es La Pajarita, establecimiento donde Vázquez de Mella, si me apuran, es un progresista del alimón. Usan para envolver sus cajitas el papel original de la primera tienda, la de la Puerta del Sol 6, ese que aparece un prefijo, el 21, y cuatro cifras: 4914. Los aparatos que debía haber hace 167 años cuando en 1852, seis generaciones antes de los Aznárez actuales, abrieron por primera vez.

Sí, estamos hablando de los caramelitos de violeta y los bombones en forma de pajarita. ¿Hay alguien aún que no los haya probado? Son tan famosos en España porque su sabor es inimitable. Décadas de esfuerzo, de tesón, de velar por lo auténtico, han dejado este poso. "Mi jefe, Lorenzo Aznárez, se jubiló el verano pasado con 90 años" nos cuenta la amable empleada mientras envuelve con mimo las violetas en esa caja con relieve y su cintita de penitencia, como si fuera el estuche de un anillo de pedida. Todo en esa tienda es armonía y orden. Las vitrinas con sus diferentes tamaños de cajitas, el muestrario de los productos, lo que acompaña para acreditar esta marca única en el mundo, desde una máquina de escribir de la época hasta el poder notarial donde se certificaba el traspaso de una generación a otra por si las dudas.
Las pajaritas de chocolate son también exclusivas

La tienda de la Puerta del Sol cerró en el 91 y esta actual de la calle Villanueva, pequeñita y recoleta, principió en 1965, que también ha llovido. Unas grandes tijeras están sobre el mostrador y le pregunto a la empleada si son de la época de los fundadores, a lo cual sonríe y lo niega, "pero le puedo asegurar que nunca se han estropeado ni las hemos tenido que afilar". Ahora, siguiendo la sacrosanta tradición, es Rocío Aznárez, nieta de Don Lorenzo, y su marido, los que regentan, el verbo no es baladí, este reino del caramelo artesano.

Baratos no son, la mano de obra, el comercio exclusivo, la dedicación, la calidad siempre antes que la cantidad, hace que la cajita pequeña de violetas se ponga en los cinco euros cincuenta. Pero no se preocupen, si con ello consiguen apuntar una lagrimita contenida a la persona que se le regala porque le trae gratos recuerdos de su infancia materna, es el regalo más barato que hacerse pudiera. Los sabores y los olores no desaparecen nunca, se guardan en la memoria hasta que alguien los recupera y La Pajarita de Madrid es nuestro disco duro único. La anti franquicia. Ese invento que está acabando con la identidad de las ciudades porque ya todas huelen igual nada más bajarte del avión y de los trenes y ver los mismos botes de salsa azucarada de tomate y mostaza.

Todos los tamaños, todos los productos

sábado, 7 de julio de 2018

La levantá de los atunes en Barbate

Los buzos se visten

De barco a barco

Un buzo y dos ejemplares

Preparando la lupara

El bicho se resiste

Último suspiro

Izado

Con la grua

Buscando la espina dorsal

Agua va

Buen ejemplar

Después del disparo

Una pareja

En el copo

Cerca de la superficie

Un cigarrillo

Liso y joven

Entre las redes

Preparando la faena

Todo controlado

Jalar es izar

Mirada de veterano

El árbol y las ramas

Esto es un oficio

Mar de fondo

Para leer el reportaje pinchar aquí

jueves, 3 de agosto de 2017

Personas y personajes de la Avenida de la Constitución en Sevilla

Cosas de la abuela

Todas miran ensimismadas el cucurucho de helado, incluso los retratan con sus cámaras y los móviles, lo que demuestra que debe ser una cosa extraña en el Oriente, de donde dicho sea de paso, procede el dulce refresco

Todo sea por el alquiler

Música y necesidad. Dinero para el alquiler de una casa. El clasicismo en vivo en esta avenida que desde los tiempos de los mareantes de las Indias tampoco ha cambiado tanto. 


La compañera fantasma

Por donde mejor se pedalea es por las vías del tranvía, aunque sea complicado encajar las ruedas. Este empleado de una casa de alquiler de bicicletas las recoge después de una jornada

Ah, ¿eres tú?

A nadie atrae más la magia, la sorpresa y el teatro que a los niños. Este infante contempla con sagacidad quién hay detrás de ese maniquí de papel marrón


Mangas cortas

Un acomodo es un acomodo, y sobre todo cuando se van a pasar tantas horas sentado a la puerta de una catedral. Diferencia de corte en las prendas del vestir


Ole y ole

Unas maderas en el suelo para el taconeo, el amplificador, el guitarrista, el palmero y arrancarse en flamenco. Los turistas sí son bienvenidos, son nuestra principal industria

Pincel en mano

Lavado de cara en la Consejería de Hacienda de la Junta. Hay que ponerla a punto para seguir cobrando impuestos. Que no se diga que quien te saca el dinero además está sucia y fea












miércoles, 2 de agosto de 2017

Obra de arte en peligro

Estado de los azulejos

En La Plazuela está a punto de desaparecer parte de nuestro patrimonio artístico ante la indiferencia de todos. Son los azulejos de la fachada de la tienda Tejidos Marín. Lo que era la antigua confitería Aguilar se vistió de lujo con la cerámica artesanal de Campos y hoy en día si no se interviene pronto pasará a mejor vida. Muchos de los azulejos están rotos y otros no soportan ya el peso de los años. Campos fue fundada en 1939 por el maestro Antonio Martín Bermudo, “Campitos”, conocido así por ser hijo de un popular ebanista alcalareño apellidado Martín Campos. “Campitos” se inició profesionalmente en la por entonces prestigiosa firma ‘Cerámica Hermanos González’ de gran actividad en la época, realizando entre otros trabajos, gran parte de la azulejería de la Plaza de España de Sevilla y del Parque de María Luisa, con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 (no en vano, uno de los hermanos González, Aníbal, fue el arquitecto de la Plaza de España).



Publicidad de la confitería


Tras la quiebra de Casa González y de otras importantes fábricas de Triana, Campitos decide marchar a Madrid, donde permanece hasta la finalización de la Guerra en 1939. Es entonces cuando de vuelta a Sevilla funda un nuevo taller llamado Cerámica “Campos”, en la que aún trabajan sus descendientes en Gines.


Urge un grito de socorro para los azulejos de La Plazuela. Nada más hay que fijarse en cómo se salvaron los Mensaque de La Centenaria para darse cuenta de que es posible restaurarlos y lucir en nuestras calles una obra de arte gratis. Más adelante contaré un “soplo” de Recacha de quién nació en esa pastelería Aguilar.


ROMUALDO MAESTRE


Parece mentira el tiempo transcurrido
y que mantenga tan vivos los colores


sábado, 1 de abril de 2017

La estación

Camino de la estación de Atocha


Me has encontrado
Siempre
En la estación,
Sentado,
Buscando
A alguien
O aguardando
Algo:
El amor, las palabras de aliento,
Los equipajes,
Los ascensos
Ansiados,
El correo,
El poder, el dinero,
La gloria o los excesos,
Lo que sea.

Pero
Sólo nos queda
La agonía
Eterna
De la espera,
El silencio
De los que nos rodean,
Expectantes
De uno sé qué, qué nunca llega.


DOMINGO CARBAJO VASCO

01/04/2017

viernes, 6 de enero de 2017

Cuaderno de viaje de Clara Maestre en Sicilia










Los paisajes fueron dibujados desde el coche entre Catania y Palermo. El teatro romano que aparece es el Garibaldi de Palermo. El último apunte es del volcán Etna en erupción.









miércoles, 28 de diciembre de 2016

Lo perdido



"Con mis manos construí barcos"
Tuve,
Y ya no tengo.
Amé,
Y apareció el olvido.
Dije palabras
Y solo
Respondió el silencio.

            Con mis manos
Construí barcos
Y enlacé verbos
Y textos.
Llegó la tormenta
Y los ha arrebatado
El viento.
           
Con mi boca
Pronuncié los signos
Y recité versos
Y estrofas.
Nada de aquello
Queda:
Losas
Y piedras
Muertas.
           
Y, sin embargo,
Aún me verás,
Aguardando,
Un no sé qué,
Ansioso,
Balbuceando.

Quizás, como
Lázaro,
Esté, de frente,
Esperando
Una voz que al oído
Me diga:
“¡Levántate¡,
Pisa firme unos pasos,
Ponte de pie
Y sigue, sin mirar atrás,
Simplemente,
Caminando.”

DOMINGO CARBAJO VASCO
28/12/2016