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jueves, 13 de septiembre de 2012

El pueblo Twitter decide qué es noticia

Se suscribe en casa del editor, qué arte



Asistimos a la autodestrucción creativa del periodismo. No se asusten, voy a intentar explicárselo. Las nuevas tecnologías han puesto al alcance de cualquiera ser informador. El pueblo Twitter tuitea lo que haga falta, desde la fecha de comunión de tu prima hasta su opinión sobre cómo bajar la prima de riesgo. Es lo que se ha venido en llamar «periodismo ciudadano», donde el más influyente de los informadores tiene el mismo espacio, 140 caracteres, que el primero que pase por la red con ganas de enredar. Una sentencia graciosa, un chiste soez, un lema de camiseta, tienen la misma validez, desde el punto de vista contable, que un pensamiento profundo de un autor de reconocido prestigio; (que por cierto se prodigan poco).
Este fenómeno nuevo lo aprovechan las empresas, los deportistas, los clubes de fútbol, los políticos, la Iglesia… todos quieren tener su parte alícuota del pastel de bits. Es gratis y bastante efectivo. Hasta el punto de que muchas noticias son noticias porque así lo ha decidido el pueblo Twitter: Borja, Marinaleda, Los Yébenes, Tordesillas… ¿Les suenan? Son el eccehomo restaurado, por llamarlo de alguna manera, la troupe de Sánchez Gordillo asaltando supermercados, el vídeo de la concejala masturbándose, el toro alanceado. Los retuits de estos temas  hacen que salgan  calificados como tendencias. Si a eso se añade unas imágenes en movimiento —sin ellas ya no hay información—, ya están fabricadas las noticias. El pueblo Twitter vota a golpe de click y nosotros obedecemos. Además, con el efecto planeta global, estas son las informaciones de España que trascienden plus ultra de sus fronteras. (Qué imagen para estos tiempos de crisis)
En la madrugada de ayer alguien colgó en la red, con foto incluida, un accidente de bicicleta en Sevilla con un muerto por conductor de automóvil temerario y borracho que lo atropelló. En un momento tuvo cerca de 700 reenvios. No era verdad, este redactor de noche tuvo que llamar a la Dirección General de Tráfico y a la Guardia Civil para confirmar que se trataba de otro de los muchos bulos. Los mismos que han matado ya a Fidel Castro varias veces en la web del pajarito. Pero el mal estaba hecho. Incluso una radio se hizo eco. Hoy, el que se colgaba la medallita por la «primicia», pide perdón porque de forma anónima alguien le «coló» una imagen de un atropello ocurrido en 2010, que para un periodista que trabaja en un diario es toda una eternidad.
Son las dos caras de una misma moneda. Ayudan y confunden. Si no estás en las redes sociales, te tachan de retrógrado; si participas y sigues a pie juntillas sus consignas, corres serios riesgos de equivocarte y tirar por la borda  muchos años de profesionalidad en un par de minutos.
Pero esto no es nada nuevo. Hace siglos existían en España miles de periódicos. Cada partido, barrio, feligresía, tenía el suyo propio. Era también una especie de «democratización» de la información, aunque fueran más efímeros y poco duraderos estos papeles que las promesas electorales de un político. Miren los que quedan ahora, centenarios como este ABC que tiene entre sus manos, pocos, muy pocos. No es fácil superar el referéndum diario de la verdad, la independencia y el buen hacer. La evidencia dice que no todos pueden ser ni periodistas, ni médicos, ni panaderos, ni abogados, ni albañiles, por muchas herramientas que faciliten el acceso al trabajo. Esto, que hasta el más necio lo entiende, parece molestar a muchos «creativos» que nos autodestruimos.

 PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 13 DE SEPTIEMBRE DE 2012 

martes, 4 de septiembre de 2012

MOLINOS ASALTADOS

En vez de arreglarlos, el Ayuntamiento alcalareño creará un centro de interpretación del turismo sostenible


¿Se necesita un centro de interpretación para saber qué hay que hacer con los molinos?
Después de 30 años de gobierno monocolor en Alcalá (socialista, por supuesto) se puede decir que la obra más importante, y con fondos Feder de la Comunidad Europea, ha sido la recuperación de las riberas del Guadaíra. En este espacio de alto valor paisajístico se encuentran los molinos harineros, de época islámica y medieval, verdaderas joyas de la arquitectura popular. La necesidad de abastecer a las tahonas de trigo molido para la elaboración del pan hizo que, aprovechando las corrientes de agua del río, se construyeran estos ingenios. Muchas veces, a su carácter industrial unían el militar o de defensa, con unas torres únicas, en previsión de correrías o asaltos. Algunos de ellos han pertenecido a la Iglesia, que los arrendaba para su explotación comercial. La historia de estos molinos ha estado ligada también, como no, a la recuperación del río, que de estar prácticamente muerto por la contaminación del alpechín vertido sin control, presenta unos síntomas más que notables de vida, sin cantar aún victoria porque la batalla no está ganada. De vez en cuando, y a pesar del control del Seprona, se vuelve a las andadas y la industria aceitunera hace de las suyas desembalsando sosa cáustica.
Tres de estos molinos, recién restaurados de forma ejemplar por el Consistorio de Gutiérrez Limones, han sufrido el vandalismo de unos desalmados. La cal impoluta y blanca de sus paredes se ha visto manchada de pintadas soeces de aerosoles. Las rejas han sido arrancadas de cuajo y por los huecos han entrado para tirar basuras, defecar, quemar colchones viejos y todo tipo de animalidades impropias de personas civilizadas. Como las basuras no se recogían, éstas han sido quemadas en el mismo sitio, produciendo un estado más lamentable de abandono y dejadez. Si quieren darse un paseo visual para constatar la realidad, les recomiendo busquen en internet la entrada «Las fotos que no verá en la web del Ayuntamiento de Alcalá». Son de vergüenza ajena.
Lógicamente, el consistorio alcalareño no es el responsable de estos actos salvajes perpetrados probablemente por «la generación mejor preparada de la historia». Pero sí de la conservación, vigilancia y mantenimiento de estas construcciones, que estaban llamadas a ser, además, el reclamo para un turismo que tanta falta hace para el desarrollo de un pueblo que día a día cierra comercios e industrias.
Pues bien, en vez de arreglarlos y en un alarde de tomadura de pelo, acaban de anunciar la creación de un centro de interpretación del turismo sostenible, para la «puesta en valor» del patrimonio histórico. Para entendernos, como si a usted le roban y le destrozan su coche y en vez de llevarlo al taller crea un centro para interpretar qué se puede hacer para que sea más ecológico. Si los molinos harineros fueran promovidos y declarados bienes de interés cultural (BIC), cualquier atentado contra ellos tendría unas penas infinitamente superiores a las actuales.

PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 2012

martes, 28 de agosto de 2012

MAMARRACHOS

Buscan su minuto de gloria en las televisiones a costa de las miserias de los demás

 



A las cinco de la mañana una furgoneta destartalada con cinco hábitos blanquiazules se dirigía todos los días a Mercamadrid. Las misioneras de la Caridad tenían bula entre los asentadores para rebuscar entre la mercancía estropeada y llevársela. Entonces, estamos hablando de los años 80, su comedor social se encontraba en los bajos del convento de las Trinitarias, en pleno barrio de las Letras, donde encima pagaban un alquiler. Sus clientes, una legión de desamparados, eran de lo más pintoresco, auténticos desechos de la humanidad. Lo mismo había yonquis con la mirada perdida, que te costaba trabajo entenderles porque como ya no tenían más espacio en la piel se habían cosido la lengua a pinchazos para el caballo, que prostitutas completamente alcoholizadas. En ese ir y devenir barojiano de lucha por la supervivencia desfilaba lo más desgranado de la sociedad. Viejos con chaquetas roídas y sucias pero con un yugo y unas flechas relucientes en su solapa: aunque ganaron la guerra, en la paz les tiraron como colillas. Padres de familia con barbas ralas de abandono y dejadez, sin un techo que no fuera de cartón donde dormir. Señoras mayores con un destartalado carrito de la compra lleno de basura con el que pasear a todas horas su síndrome de Diógenes. Pobres de solemnidad, que alguna vez tuvieron dinero o clase, a juzgar por esos detalles tipo llevar un ajado pañuelo de paramecios anudado al cuello...


Como en ese semisótano sin ventilación se cortaba el ambiente con una cuchilla, las seguidoras de la Madre Teresa de Calcuta buscaban voluntarios, preferentemente varones, para repartir almuerzos. Allí fui testigo de musulmanes que les arrojaban con desprecio y odio el plato de lentejas al sari blanco e impoluto de las monjas, porque alguien les había soplado al oído que las habían guisado con chorizo y luego lo habían retirado de la perola. Por no hablar de esos bestias desalmados que perdían el control y se abalanzaban sobre las hermanas para intentar tocarlas. Y ni así, con este panorama, jamás, las vi perder la compostura, ni la sonrisa, en esos bellísimos rostros vírgenes de cremas o maquillajes. Además, de vez en cuando, venía una sorpresa en forma de regalo, como esos cochinillos asados (creo que nadie ha escrito esto antes) que todas las Navidades mandaba Juan José Rosón mientras fue ministro del Interior con UCD.

Me vienen estos recuerdos a la memoria cuando unos mamarrachos de IU y del SAT, que dicen ser antisistema y cobran todos los meses de él, asaltan supermercados o bancos para erigirse en bandera de los pobres. Buscan su minuto de gloria en las televisiones a costa de las miserias de los demás. No se dan cuenta que la «revolución» la iniciaron otros antes que ellos hace ya tiempo. Se lleva a cabo en esos cientos de comedores sociales repartidos por toda España, también en Sevilla, donde de forma anónima, constante y desinteresada se hacen milagros con cuatro viandas y media.


P. D. Ayer quise escribir sobre el monstruo de Bretón, pero se me bloqueó la mente pensando en mis hijas. No tiene importancia. Creo.


La fe de la madre Teresa de Calcuta en la humanidad

PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 28 DE AGOSTO DE 2012

jueves, 23 de agosto de 2012

CAZADOS COMO MONOS

La crisis y la corrupción han igualado a todas las regiones, las “históricas” y las histriónicas



No es lo mismo cazar que ser cazados

Para cazar monos vivos se abre en un árbol un hueco en el que a duras penas cabe la muñeca del simio. Se rellena con semillas y se espera a que el mico meta con esfuerzo la mano para llevarse la comida. Con la palma abultada, por mucho que tire hacia atrás, no podrá sacarla si no suelta el alimento, cosa que no hace ni incluso cuando ve que se acercan humanos para cobrarse la pieza.

Algo parecido está pasando con esta España en la que muchos comen de una Administración sobredimensionada: no solamente tratan de no adelgazarla, sino que aún se aferran más a la sinrazón de mantener la trampa. En los últimos diez años, los puestos de trabajo del Estado central han disminuido un 10 por ciento, mientras que el de los municipios sube un 40 por ciento y un 45 en las comunidades. Este Gobierno tiene el respaldo de las urnas suficiente como para reconvertir, con o sin acuerdo con los implicados, una situación excepcional; gran parte del despilfarro que nos ha llevado a este brutal endeudamiento de más de 900.000 millones de euros se debe a los 17 reinos de taifas que han tirado el dinero de los contribuyentes. Además, todas las encuestas, incluso las oficiales que tratan de minimizar el problema creado, dan una abrumadora mayoría, cerca del 80 por ciento, a los españoles que creen que hay que poner ya punto y final.

Al amparo de las autonomías se ha realizado, justo es reconocerlo, una mejor distribución de la riqueza y de los bienes, entre una España del interior y un sur más pobre y un norte y una capital más favorecidos. En el envés, sin embargo, el nacionalismo segregador ha sabido moverse en la ambigüedad para chantajear a los dos grandes partidos cuando no obtenían mayorías absolutas a cambio de privilegios. De esta manera vendían a su electorado que sin ellos era imposible vivir mejor que el resto. Cuando la crisis (y la corrupción) ha igualado a todas las regiones (“históricas” e histriónicas), entonces dan un salto más arriba aún y proclaman a los bobos que quieran escucharles, que desde la independencia hubieran quedado al margen.

Rajoy no puede seguir escondiendo la realidad. Todos los analistas coinciden en que el rescate, suave o de caballo, con vaselina o sin, edulcorado o a pelo, vendrá este otoño, porque una nación que dedica ya solamente al pago de su deuda un tercio de su Presupuesto, es inviable sin ayuda externa. Para entonces tendríamos que tener hechas muchas reformas estructurales, entre ellas la que permita soltar de la mano esas falsas lisonjas con las que el regionalismo ha agasajado a los suyos. De lo contrario, el cautiverio de organización territorial impuesto por Bruselas y sus hombres de negro, después del fuerte acoso económico, será infinitamente más doloroso y humillante que el practicado a muchos macacos de zoo.

 
PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 21 DE AGOSTO DE 2012

martes, 14 de agosto de 2012

UTOPIA

 

Que fácil es crear demagogia, los pobres, los ricos, para esta izquierda extrema que sufre amnesia histórica

Para reírle las gracias al Gil y Gil del marxismo-leninismo andaluz muchos contribuyentes pagan religiosamente sus impuestos. Porque, seamos serios, la colonia utopía de Marinaleda se mantiene gracias a las dádivas, subvenciones y demás prebendas que la Junta, la Diputación y diversos entes apoquinan. Es el peaje para la «paz social» del tinglado social-comunista que el camarada Gordillo se ha montado en la campiña sevillana. Así, hasta ahora, se ha construido un paraíso rural donde no existe el paro, ni el problema de la vivienda, ni ninguno de los males que soportamos el resto de los tontos útiles que les retribuimos su proyecto socialista vía cargas fiscales o abriendo supermercados para que sus colegas los asalten y poder salir en los telediarios.
El problema vendrá cuando la utopía de Marinaleda baje de la nube, se haga realidad y deje de vivir del cuento del progreso a costa de los demás, que arriesgan su dinero y lo pierden. Como está ocurriendo a una parte muy importante de los emprendedores andaluces, que no tienen instituciones administrativas detrás nada más que para cobrarles y no poco. Entonces, sin dinero público que mane del capitalismo que tanto denostan, sus alcachofas tendrán que competir con las que cultivan el resto de los campesinos de Andalucía, que no solamente no les han regalado la tierra, sino que además están hipotecados hasta las cejas por adquirir maquinaria para hacerlo. Cuando no les llegue el «asqueroso» dinero capitalista, veremos lo que duran. Ese es el gran drama de la izquierda antisistema que mama del sistema: no tienen futuro porque se lo han dilapidado ellos mismos.
Si en vez de atracar Mercadonas ahora, cuando la crisis provocada en gran parte por sus políticas de mala gestión y derroche, hubieran salido a la calle para pararle los pies a las autonomías que tiraban la riqueza de España por la alcantarilla, otro gallo nos cantaría. Solamente con lo que se ha gastado la Junta de Andalucía en el último año, 300 millones de euros, en promover igualdades de género, hubiera dado para llenar dos millones de carritos bien surtidos; suficiente para alimentar 2.500 familias durante más de 30 años. Y estamos hablando de uno más de los miles de despilfarros de un cogobierno del partido, IU, por el que Gordillo es diputado. Pero ni un solo gesto contra esta injusticia, y es que  muchos del partido de los obreros (sic) comen ya exclusivamente de la Junta.
Qué fácil es crear demagogia, los pobres, los ricos, para esta izquierda extrema que sufre amnesia histórica. Incapaz de reconocer que no existe un solo país en el mundo donde sus ideas hayan triunfado cuyo balance final no sea algo más que miseria y desigualdad. Por no hablar de falta de libertades y dictaduras inhumanas. Lo que es más difícil de entender es el coro de ilustres payasos que aplauden este anacronismo en una sociedad teóricamente bien formada e informada.



El muro mental de algunos es más fuerte que el hormigóm

PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 14 DE AGOSTO DE 2012

martes, 7 de agosto de 2012

LA OTRA BOLSA

En esos muelles de Conil, Isla Cristina, Barbate... está lo más granado de la dignidad y la honra andaluza


Los hijos de la mar con el producto de su trabajo

Por ahora son muy pocas. Apenas una decena de personas en cada pueblo costero. La mayoría de ellas, mujeres. Y no por aquello de la representatividad, o cuotas o demás milongas. Simplemente porque ante esta dramática situación, en la que no hace falta que venga Cáritas para que la califique como miseria, son las madres o esposas de los más desfavorecidos por la crisis, las únicas capaces sin despeinarse un ápice en su orgullo femenino, de aguardar estoicamente con la bolsa en la mano. Sí, la de plástico que nuestro Gobierno autonómico nos cobra, no la de valores que cotizan un día al alza y otro a la baja para susto de pudientes y medianos ahorradores. Sus recursos económicos han caído ya en picado y no tienen más remedio que esperar en los puertos andaluces a que los trabajadores de la mar acaben su faena de descarga y clasificación del pescado. Entonces, extienden sus manos para que les caigan unas cuantas sardinas o caballas estropeadas. Son el desperdicio de la pesca. El que estaba destinado a las gaviotas cuando jugábamos con ZP en la Champions League. El que se quedaba en el suelo a la espera de que viniera el barrendero cuando la Andalucía imparable de no sé ya cual modernización. Allí están ellas, recogiendo con una dignidad tan humilde que sobrecoge, el resto que no puede salir al mercado, no porque esté estropeado sino dañado. No se pelean, ni gritan. Saben perfectamente en el orden que han llegado y cuál es su turno. Y que por ahora, Dios lo quiera y el número de necesitados extremos no vaya en aumento, hay suficiente para todas.
Ellas, que no entienden de fórmulas para bajar la prima de riesgo, seguro que se saben mil y una recetas para no repetir el mismo plato con la misma materia y poder engañar el paladar de sus hijos y esposos parados. Allí, en esos muelles de Conil, Isla Cristina, Barbate… está lo más granado de la dignidad y la honra andaluza. La que es capaz de devolver la sonrisa todos los días a los miembros de su desgraciada familia con un pastel de jureles o sabrosos boquerones en vinagre reventados y partidos.
Van vestidas muy sencillas y caminan altivas. Si algo han aprendido de esta vida es que más vale pedir sin agachar la cabeza que robar. Esto último no les trae cuenta. Es un privilegio para los ricos de cuello blanco, los que operan con cifras que marean; o los que tienen una organización política detrás que les excusan, amparan o justifican, porque empezaron detrayendo para el partido y acabaron desviándolo a su bolsillo. Sí, son pocas, afortunadamente. Pero existen y no se esconden. Por mucho que no interesen a los sindicatos de clase, ni a los políticos. Por no importarles ni siquiera a Canal Sur como fenómeno social, no vaya a ser que alguno de sus directivos se moleste y lo tome como una afrenta, una burla, un vituperio a esta Andalucía social y de progreso que tan bien les pagan, por ahora, todos los finales de mes.

Desde el puerto de Isla Cristina

PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 7 DE AGOSTO DE 2012

martes, 31 de julio de 2012

LOS CARAS DE LA CRISIS

Seamos objetivos, bienestar superbienestar, los que han vivido a costa de todos nosotros


Las dos caras de la misma moneda


Cuando se deja de creer en el sistema el problema no es que cada cuatro años te abstengas de ir a votarles. Empiezas por no separar las basuras y acabas por dejar de pagar tus impuestos. Vamos, que llega el papelito del coche y sobre la marcha apuntas en el mismo a bolígrafo los números de la bonoloto para ver si esta vez eres tú el que se ríe de la crisis y del Estado del bienestar. Porque seamos objetivos, bienestar superbienestar, los que han vivido a costa de todos nosotros con este rollo macabeo, llámese de la singularidad de los pueblos, vulgo nacionalismo barato; Andalucía imparable, osease mediocres políticos metidos a gestores o mujeres progresistas mientras había pasta, porque finiquitada ésta se acabaron las creencias.

Si algo hemos aprendido en estos últimos cinco años, aparte del sueldo que cobran nuestros representantes, es que lo gratis no existe. Por fin las marías se han concienciado que es tontería amontonar cajas y más cajas de pastillas para debajo de la lengua. Que lo que tenga que ser será, y que lo acumulado por ellas en su armarito de las “midicinas” se detrae, pongamos por caso, en arreglar las pistas de esos flamantes aeropuertos sin aviones que nos hemos dado los españoles a nosotros mismos. Ítem más, incluso ha habido un diputado de provincias, entre 67 creo recordar, que ha renunciado a cobrar su dieta complementaria mensual de 1.800 euracos, dado que tenía casa en Madrid como el resto de los piso tenientes capitalinos que aún ponen el cazo.

Triste, muy triste, todos esos chóferes que van a quedarse sin trabajo después de conducir los audis con aire acondicionado y cristales tintados de tanta eminencia política. Aunque bien mirado es una ventaja, porque con el compadreo que se acababa generando después de esas intensísimas jornadas de trabajo, podías dar con tus huesos en la trena, como le pasó al ex de Guerrero, el ex de la Junta que administraba los ERE en un bar entre gin tonics y otros sustancias menos lícitas, según propio testimonio ante la juez Alaya, que me imagino que estará de veraneo, pero por favor que vuelva pronto antes de que ya desconfiemos hasta de la Justicia.

Y lo peor de este panorama es que por ahora no hay alternativas. Mires donde mires siempre verás a los mismos. Llámense oportunistas de magenta reconvertidos o comunistas del alimón que con una mano ocupan lujosos despachos en la Junta y con la otra fincas abandonadas cuyos propietarios no tienen dinero ni con el que podar los árboles antes de que ardan. Eso sí, todo con mucho arte y señorío, que hasta para llevar el pañuelo palestino al cuello en pleno mes de agosto hay que tener morro y prestancia. Pues nada, lo dicho, o puenteamos la luz o vamos demandando facturas sin IVA hasta El Corte Inglés, pero por favor, que no nos pidan más que recemos por ellos. Se tienen ya ganado su cielo, que no es el nuestro.

PUBLICADO EN ABC EL 31 DE JULIO DE 2012



miércoles, 25 de julio de 2012

RECORTES DE CHISTE



Sin una clase media estable nadie podrá garantizar la seguridad de una sociedad avanzada

No es difícil imaginar el peor de los escenarios posibles. En los Presupuestos del año que viene uno de cada tres euros estará destinado a pagar los intereses de la mastodóntica deuda que arrastramos como una bola de nieve que crece y crece a medida que nos despeñamos por el precipicio de la credibilidad internacional. La intervención ya no es un señuelo para apagar protestas, ni una triquiñuela con la que adormecer al ciudadano cabreado que ha votado una opción para no tener que pagar más impuestos y se encuentra justamente la contraria. Es una posibilidad que cobra fuerza porque cada día que pasa es un peldaño que subimos para que aparezcan los temidos hombres de negro y empiecen a impartir doctrina a diestro y siniestro, sin alma ni misericordia alguna. Un decrecimiento generalizado de la economía aún más profundo se instalaría en España. Los recortes actuales de Rajoy nos parecerán entonces de chiste. Lo más seguro es que en ese oscuro panorama nos obligaran a sajar desde las pensiones actuales, pasando por el cobro del desempleo hasta acabar malvendiendo las pocas joyas que aún son rentables: dos o tres aeropuertos, el mismo número de puertos, Apuestas del Estado, algunas líneas del AVE y poco más.

Entonces, veríamos la verdadera dimensión de la catástrofe a la que nos ha conducido una clase política que no estaba mínimamente preparada para esto. Que ha sido incapaz de embridar la crisis cuando era domesticable y en vez de ponerle freno la alimentaba con más gasto inútil, léase planes B para levantar aceras en los ayuntamientos o cheques bebés lineales de 2.500 euros, lo mismo da que hubiera nacido el crío en un pesebre de paja que en la mejor cuna de la provincia. El valle de lágrimas será inmenso y habrá dudas más que razonables para que se mantenga la  paz social. Las tres patas que la sujetaban, la economía sumergida, la familia como último colchón y el compadreo de empresarios y sindicatos subvencionados, se vendrán abajo. Y sin una clase media estable nadie podrá garantizar la seguridad y continuidad de una sociedad avanzada.

Es por eso que ante situaciones excepcionales no valen soluciones intermedias. Los mercados no pueden perdonar que de cada diez medidas que se tomen una sea para adelgazar una administración sobredimensionada y las nueve restantes recaigan sobre el contribuyente. Los especuladores castigan con la misma fuerza tanto las algaradas callejeras como la tibieza de un Estado que es incapaz de reconocer sus errores y teme ser drástico a la hora de reconvertirse. No podemos seguir alimentando más cuatro administraciones al servicio de una clase política y no del ciudadano. O se opera con mano de hierro esta anomalía o el paciente, en este caso nuestra joven democracia española, habrá retrocedido en lo económico al menos una década y en lo político medio siglo.


Tren de alta velocidad española

 
 
PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 24 DE JULIO DE 2012



martes, 17 de julio de 2012

NADIE LLORARÁ

La joven promesa del socialismo español


La reforma estructural también llegará a esa casta de privilegiados por la política  


Nadie llorará cuando los traductores de catalán-español, español-catalán dejen de trabajar en el Senado para que el cordobés Montilla entienda a su paisano Cháves y viceversa. Es más, ni siquiera se echará de menos esa Cámara llamada en su momento a ser territorial y hoy en día refugio de ilustres inútiles que no saben muy bien como justificar su existencia laboral. Ni cuando cierren por falta de dinero esos pongamos tan certeras instituciones tipo el Centro de Sensibilización e Interpretación de la Paz de Albacete o el de la lana, en Castilla y León. De hecho, nuestro Centro de Interpretación del Atún de Almadraba está clausurado y no he escuchado a nadie quejarse de tamaña “tropelía” para el desarrollo pesquero de la zona.

No se verterá una lágrima el día que Bruselas imponga acabar con las embajadas autonómicas que pululan por el extranjero para vergüenza y catetería de sus respectivos contribuyentes. Los mismos que ya están hartos de pagar casi todos los gastos que no sean Educación y Sanidad y están deseando que se devuelvan muchas competencias al Estado central por la ineficiencia demostrada hasta ahora por sus gestores autonómicos. ¿O es que acaso creen que durarán bastante tiempo esas televisiones regionales o municipales? ¿Que habrá suficiente dinero para los panegíricos de esos reyezuelos de taifas en sus telediarios manipulados?

Porque por mucho que traten de retrasar la hora final, la suerte de la reforma estructural impuesta por los que nos prestan el dinero también llegará a esa casta de privilegiados, que han hecho de la política no un servicio público a los ciudadanos, sino una carrera con muy pocas responsabilidades penales si está mal dirigida. De hecho, uno de los principales culpables de esta situación de lodazal que soportamos, un tal Rodríguez Zapatero, sigue viviendo a costa de nosotros de forma vitalicia.

Entre unos y otros han contaminado todo lo que han tocado: el mundo de la judicatura, las cajas de ahorro, las ong, los sindicatos, los ayuntamientos, las instituciones… El despilfarro de las cuatro administraciones ha acabado con la riqueza de España y ahora nos vemos obligados a pedir liquidez fuera porque aquí no tenemos ni para nóminas. Qué lástima de Nación, esa misma que llegamos a creernos que podía hablar de tú a tú a los grandes como en sus mejores tiempos.

Ahora nos vuelven a pedir más esfuerzos. De cada diez agujeros que nos apretamos en la hebilla del cinturón, sólo uno está dedicado a adelgazar este hipertrofiado y mastodóntico elefante que nos conduce al precipicio, porque ni se quieren bajar de él ni que adelgace. Existe un agotamiento generalizado. Una crisis de confianza. Un perfecto caldo de cultivo para que cualquier demagogo a un extremo u otro encienda una mecha de imprevisibles consecuencias. Y entonces, tampoco habrá llantos sino gritos de socorro.



El ridículo de los ridículos
PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 17 DE JULIO DE 2012



martes, 26 de junio de 2012

DEFINICIONES INCORRECTAS (I)

El paso de las Termópilas, o  canalillo


El canalillo es el conspicuo buzón delantero de las mujeres donde se depositan las miradas frívolas o rijosas, dependiendo de la edad del observador avezado o travieso.

Un okupa es un hijo de papá y mamá que sabe que ni tendrá que quedarse a vivir de por vida en esa vivienda sin luz ni agua y que ambos dos –de izquierdas o de derechas, eso es indiferente-, tienen dinero de sobra para sacarlo de apuros por si se presentan los maderos de azul con malas intenciones, como volver a poner las cosas en su sitio.

La página de internet donde cada cual que tenga ordenador y tarifa plana de ADSL en su casa escribe para su ego, propaganda o publicidad, dependiendo de los casos o ganas de presumir de lo mucho que sabe y entiende, se llama blog; (algunos tan interesantes como las mil y pico fotos que te tuviste que tragar de las pasadas vacaciones en crucero por el Mediterráneo de tus amables vecinos con sus dos niños del cuarto b). ¡Ah, se me olvidaba!, el que maneja el cotarro recibe el prístino nombre de bloguero. (Como bloguero y yo, de Guan Ramón Giménez).

Los gayumbos son los nuevos calzoncillos de los señores rancios, a los que no les gustan los slips, porque suenan muy mal en la lengua de Cervantes y además aprietan demasiado en las gónadas de abajo.

Para todos aquellos extravagantes indefinibles se ha inventado la palabra friki, que con los tiempos que corren ya no sabemos si es un insulto o un halago.

Emplatar es el arte de servir la comida en el restaurante, como siempre, pero hecho con el mismo arte y mimo con el que te van a crujir los euros de la visa al final cuando aparezca la dolorosa.

El USB es ese cable de los ordenadores que vale para muchas cosas y cuyo significado de sus siglas nos importa tanto como el del adjetivo UHT que va con la leche, es decir, nada.

Sociata, cenetero, ugetero o pepero, los que amparados en una pretendida ideología viven casi siempre a costa del contribuyente, que los alimenta y les da de comer todos los meses, colocándolos en algún puesto de esa administración tan sencilla y simple que disfrutamos los españoles. No se preocupen, que no están todos los que son (faltan los de IU, los de ce, ce, o, o y tantos y tantos nacionalistas).

El euscaldún o euskaldún es el vasco de toda la vida que habla el vasco de toda la vida. Para el que no conozca la lengua agro-familiar con más variables, tantas como valles existen allí, imagínense que el diablo bajara a la tierra y como castigo le dan a elegir expresarse en esta o en el azerbaiyano.

El culamen son las nalgas, preferentemente de señora. Toda una patada de los doctos académicos de la Real de la Lengua en el mismo a las nazifeministas de, los compañeros y las compañeras.

Camp. Sin ese. No es una broma de mal gusto. Pero no me digan que han hecho un traje a la medida para definir al que “recrea con desenfado formas estéticas pasadas de moda”. La Casa dicta y los hispanohablantes obedecemos. Amén. Habrá segundas partes.


PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 26 DE JUNIO DE 2012

miércoles, 20 de junio de 2012

RECETARIO ANTICRISIS



Disfrutar bajo la sombra de un pino, no tiene precio



No se crea nada de lo que dicen los economistas, siempre aciertan a toro pasado. Procure no hablar del tema, produce urticaria, úlceras de estómago y mal carácter.
Viva al día y disfrute de lo que ya ha conseguido y no tuvo tiempo suficiente entonces de valorar: libros, discos, cintas de vídeo…
Practique el ¿por qué no lo intento yo?, ya verá qué buenas satisfacciones produce arreglar nosotros mismos las cosas.
Por muy mal que crea que está, mire a su alrededor y recargue sus pilas comparándose con el resto de la humanidad, muchos no tienen ni para comer caliente una sola vez al día.
Cuanto menos caso le haga a los políticos mejor, esa confrontación que dicen que mantienen entre ellos es falsa, la verdadera está entre los que disfrutan de un trabajo digno y los que no.
Olvídese del ¡eh, que a mí también me deben! Salde sus deudas, si no todas al menos las que mantiene con los más necesitados, y quítese un peso de encima.
Descubra que debajo de un pino, jugando con sus hijos, puede haber tanta felicidad como en el mejor crucero del mundo o en un gran hotel con toda clase de lujos asiáticos.
La impostura no conduce a nada, si ha perdido el empleo o le han bajado considerablemente el sueldo, adecue su modus vivendi a la nueva realidad.
Todo es transitorio y de esta antes que después saldremos. Llevamos al menos cuatro años y no se ve una mejora ni a corto ni a medio plazo. No desespere.
Aproveche la ocasión para practicar un deporte en el que se obtienen pocas medallas y reconocimiento social pero grandes satisfacciones: la solidaridad con el prójimo. Muy recomendables equipos de consolidada trayectoria, tipo Cáritas, Cruz Roja, Intermon Oxfam… Todos los que los han probado manifiestan haber recibido más que lo aportado.
No crea que sus problemas se resolverán por meter más dinero en unos papelitos con una combinación aleatoria de números que dicen que traen mucha suerte. Normalmente ésta es solamente para el Estado que detenta el monopolio de las apuestas.
¿No será esta mala racha una oportunidad única para darle un giro radical a su negocio? A lo mejor descubre que la hecatombe no era solamente por lo mucho que ha invertido para obtener tan pocos resultados, sino porque su modelo ya está más que explotado y la sociedad demanda nuevas iniciativas.
El desempleo no es el final. ¡Si ni siquiera lo es la muerte para un creyente! Hay vida fuera de su empresa, lo que pasa es que hasta ahora ni la veía ni se percataba de su existencia.
No solamente se recicla el papel de los periódicos o las botellas de plástico, también las personas, y ¡con qué capacidad para adaptarse a las nuevas circunstancias y al medio!
Cuando le digan que se movilice porque le van a recortar derechos, analice si de verdad lo que teme el que le azuza es que le quiten a él sus privilegios y le usa descaradamente para evitar tal fin.
Sea feliz. Eso no tiene precio. Ni está sometido a vaivenes del mercado ni a las agencias de calificación internacionales.

PUBLICADO EN ABC DE SEVILLA EL 19 DE JUNIO DE 2012

martes, 12 de junio de 2012

LOS HOMBRES DE NEGRO

Son otros hombres con pistola, pero también de negro
  

Vinieron a por la banca, pero como no era mía, no me importó. Luego, cuando se dieron cuenta de que el Estado hacía aguas y no era capaz de afrontar los compromisos adquiridos, como me pillaba tan lejos, tampoco iba conmigo. Más tarde, las familias endeudadas hasta las cejas tampoco podían pagar y entraron en el saco de los resignados a no tener futuro, pero no era mi caso. Entonces, cuando ya no había banca, ni una clase media que estabilizara el sistema, y la administración tiró la toalla porque no podía llevar las riendas de una nación que dependía exclusivamente de las directrices de otra supranación llamada Europa, en la misma hora que España era una entelequia a la deriva en manos de unos tecnócratas que ordenaban esto sí esto no, entonces me di cuenta de lo que fuimos un día y dejamos que lo arruinaran por nuestra desidia.
    Este rescate, préstamo, contraprestación o como quieran llamarlo no es una bicoca, aunque sí lo sean las condiciones que ha negociado Rajoy. En estos cien mil millones de euros a la banca, cuyo garante último en el caso de que no se puedan devolver es el Reino de España, o sea usted y yo, van incluidas muchas barbaridades. Las indemnizaciones multimillonarias que se han llevado esos gestores, por llamarlos de alguna manera, de las cajas, cajitas y cajoncias de ahorro, que con una mano hacían por lo público la labor social y con la otra por lo privado la estafa del siglo. También las obras megalómanas de esos virreyes nuevos ricos que lo mismo se les antojaba un aeropuerto en un secarral que una universidad en su terruño con más profesores que alumnos. O los monumentos al sin sentido común, ya sean en forma de setas de montaplex o de trenes que no van a ninguna parte porque no hay demanda suficiente de población. Y todo con el dinero de los impositores de esas entidades dirigidas por cargos políticos sin tener ni idea de banca y sindicalistas con sueldos de infarto. Aquí está una pequeña parte de los desmanes de la burbuja inmobiliaria. Esos bienes inmuebles que nunca se iban a depreciar porque siempre había compradores. ¡Qué tiempos!, cuando entrabas en un banco con una mano delante y otra detrás y salías con una hipoteca a 40 años de un casoplón de aquí te espero. Aquellos en que España construía más viviendas al año que Gran Bretaña, Francia y Alemania juntas.
     Este rescate debe ser un preaviso de que no hay vuelta atrás. De que hemos cruzado una línea roja que nos indica que o nos ponemos las pilas y exigimos el desmantelamiento de lo superfluo e innecesario o lo vamos a pagar muy caro. Que no hay alternativas entre hospitales y empresas públicas deficitarias e inútiles para colocar a los amigotes y militantes del partido. Que si queremos escuelas públicas no puede haber canales de televisión y radio para mayor gloria del baranda de turno. Si no, no nos quejemos de los temibles hombres de negro que nos mande Bruselas. Al menos, ellos vendrían para rescatar, a su manera, lo que otros han tirado al estercolero.

Si queremos escuelas públicas no puede haber canales de
televisión y radio para mayor gloria del baranda de turno

ABC DE SEVILLA 12 DE JUNIO DE 2012

miércoles, 6 de junio de 2012

TRÁIGASE EL PAPEL HIGIÉNICO


La derecha cavernícola, usa el papel
de antes de pedir el ingreso en la UE
     
    La Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, que dice mucho de lo que otros callan y provoca sarpullidos hasta en su propio partido, recorta mitad de cuarto de kilo en Educación y se le echan encima los defensores a ultranza de lo público. ¡Cuidado la que le montaron los sindicatos! (los que viven de lo público y de lo publicado en los BOE vía reparto de subvenciones, cursos, cursillos y cursilletes). Que si manifestaciones contra el fascismo, que si camisetas verdes, que si hay una conspiración de la derecha cavernícola para favorecer a los colegios privados y a los de los obispos, que si es el fin de la enseñanza gratuita y laica... qué sé yo la tángana que le formaron. A poco que se escarbara parece que lo que causó más furor era el aumento a los profesores de dos horas más de clase a la semana. ¡Vaya sacrificio!
     Pero en la Andalucía de Griñán, la heredera de la imparable, la que camina viento en popa hacia la tercera modernización, nada es igual. Nosotros estamos a la cabeza de todo. De todo lo malo: del paro, del fracaso escolar, de empresas cerradas, del índice de familias que no llegan a fin de mes, del número de autónomos que se dan de baja… Pero no importa. No hay protestas, y eso crea buen rollito y estabilidad. ¿Que cómo se consigue esta paz social aunque nos estemos hundiendo en el fango de la miseria? Muy fácil, lo dice su propio nombre: Unta de Andalucía. Unos millones de euros para el sindicalismo de clase y se acabó el griterío. Al menos para los que de verdad importan, que son los de las banderas rojas que salen en los telediarios. Los otros, los independientes, de verde y naranja, los que denuncian el enchufismo socialista, esos no aparecen ni en los programas culturales de Canal Sur 2 a las tres de la mañana de un domingo cualquiera.
    Uno, tan ilusionado por matricular a su hija en un colegio público, después de ser rechazado en la enseñanza concertada porque no le da la gana de mentir ni falsificar la declaración de la renta, va y recoge el sobre con las instrucciones del preescolar o parvulitos para los más puretas. Pues ya se imaginan, lo de siempre, las fotos de la niña, las vacunas, las alergias, los cuatro datos importantes… Hasta que llega a la lista de cosas que tiene que llevar. Pase lo de las toallitas húmedas para imprevistos de esfínteres, vale lo de los pañales si los sigue usando, pero hombre, ¡que tengamos que aportar el papel higiénico en paquetes de rollos de doce! Cada día más cerca de Marruecos y el Estrecho sin moverse. No es que esperara recibir aún el portátil que nos prometió el baranda verdiblanco, no. Pero, vaya, a este paso, veo a la niña preguntándome todos los días si se me ha olvidado echar no el desayuno para el recreo, sino las tizas de la profesora. Por menos en Madrid a la Espe Aguirre le apedrean La Cibeles. Y tan felices, oigan, con este gobierno autonómico social y de progreso.


ABC DE SEVILLA 05-06-2012


Íbamos a poner euros, pero nos pilló la crisis

miércoles, 9 de mayo de 2012

EL "NONUMENTO"

La placa de la vergüenza

Grabado en piedra marmórea, para infinita mofa y befa de los alcalareños, se acaba de inaugurar el «nonumento» al bravo soldado inglés John Scrope Colquitt. El monolito, de casi tres metros de altura, tiene una doble simbología, aunque los próceres del municipio sólo le vean una: la de la foto en los medios y el apretón de manos. Por un lado, se trata de un merecido homenaje al joven teniente coronel de 37 años del primer Regimiento de Guardias Reales de Su Majestad británica, que falleció en 1812 en la Guerra de Independencia cuando mandaba «bizarramente» (así lo atestigua la placa original) el batallón que atacaba el puente de Triana en Sevilla. En plena faena de liberar España de los franceses, el heroico británico sufrió unas calenturas que acabaron con su vida, lo cual no es muy de extrañar si se observa que la batallita de marras tuvo lugar en pleno mes de agosto con las calores. Enterrado a los pies de una cruz en las afueras de Alcalá, con el tiempo se le puso una lápida bilingüe, primero desaparecida y ahora recuperada, y desde entonces a ese lugar simbólico se le conoce en el pueblo de las bizcotelas y el río contaminado como Cruz del Inglés. Una asociación cultural del mismo nombre ha hecho lo indecible para homenajear y dejar constancia del singular topónimo, como recogía en crónica abecedaria Alberto Mallado.
La otra parte de la película, más triste y deplorable, es que el «nonumento» que acaba de ver la luz, es un fiel reflejo de la realidad que nos ha tocado padecer: un homenaje al todo vale, a las prisas, y al qué más da si el dinero público no es de nadie. Principiando por la errata del nombre «nonumento» y echando el telón con que después de leerlo por las dos caras no nos enteramos si el chaval se llamaba John o «Jhon» y se apellidaba «Colquit» con una te o con dos, la mayor parte es un despropósito. Faltas de ortografía, incorrecciones varias, unas veces las mayúsculas se acentúan y otras no, baile de letras... un pasotismo que asusta. ¿Es que ningún empleado del Ayuntamiento supervisó la redacción? ¿No se hicieron pruebas antes de labrar las placas? No, parece que eso no era importante. Lo mismo da que te llames Juan que «Jaun». Y si por ahí «jumea» (la parte escrita en castellano) imagínense cómo estará la chimenea (los textos bilingües esculpidos en la lengua de Shakespeare). Huelga decir que la grabación se hace con un programa informático y se pudo cotejar perfectamente las galeradas antes de mandar tallar mecánicamente.
Pues no pasa nada. Como Alcalá es un pueblo rico, de deudas claro, que sólo debe 40 millones de euros, unos 600 por cabeza incluidos niños y ancianos si las matemáticas no me fallan, se destrozan las dos planchas que ornamentan el monumento de los 10.000 euros y se encargan otras. Total, de lo que se trata es que el dinero de nuestros impuestos fluya, ¿o no, keynesianos?


ARTÍCULO PUBLICADO EN ABC EL 8 DE MAYO DE 2012

¿John o Jhon, Colquit o Colquitt? Y qué más da

Un día después de publicarse este artículo la placa se cambió