viernes, 23 de enero de 2026
Nuevo libro de poesía de Domingo Carbajo
lunes, 20 de octubre de 2025
Una historia
![]() |
| Catedral de Estrasburgo |
No le escuches.
Oírle pretende
Pero no confíes.
El poeta promete
Que te ama y que lo hará eternamente.
Y es mentira, como siempre,
Como todas las cosas bellas
En la vida son, efímeras y crueles.
En realidad, el bardo solo a sí mismo
Se desea y cree,
En perpetuo solipsismo
O, mejor dicho,
Solo estima sus versos,
Testimonios irrepetibles
De su vida, plenos de ardor y fieles,
Porque las palabras, sus ecos,
Le sobrevivirán a su muerte.
Lo malo de esta historia triste
Es que tú, antes de contarla,
Ya su final sabes
Y, sin embargo, no te importa
Porque tú tampoco a él le quieres.
jueves, 20 de marzo de 2025
Dos en uno
Dos cuerpos
Combaten el uno contra el otro
Eternamente;
Corazones unidos, resuellos
Sin límites, sexos
Compartidos,
Luchas desniveles,
Sudorosas pieles,
Goces tan intensos
Que repiten su ritmo, una y mil veces.
Dos cuerpos que ansían no serlo.
Que quieren
Lograr lo inaudito,
Lo inesperado, lo eterno.
Unirse en el otro, juntarse la sangre, la vida, el dolor, lo humano incierto.
Unidad en las formas, búsqueda del centro
Porque lo uno es perfecto
Cuando se descubre al otro, cuando vagas errado
Bajo el manto
De la noche negra,
Sin rumbo ni estrellas.
Y los brazos que se aprietan,
Y el sudor que exprime el esfuerzo,
Dos al unísono,
La búsqueda sin fin del deseo
Sin fondo
Ni tampoco principio.
Desear ser uno solo
Mar y tierra adentro.
Ansiar que el futuro no exista, que nunca venga en tu sueño,
Balbucear lo inconexo,
Lo innombrable, lo desconocido,
Lo que he perdido
Y ya no encuentro.
Dejar de ser uno mismo
Hendirse en la carne, frotarse los huesos,
Destrozarse los músculos, azotarse las ingles, unirse los sexos
Con animales gritos
Y furias de antaño sin ritmos ni acentos.
Mundo feliz, ser tú como ella y ella, como tú eras
O fuiste: infinito, inconcreto,
Indomable y perfecto;
Saber que fuiste
De otro, que acariciaste labios plenos
De saliva y esencia,
Ojos con destellos
De rabia, de fuera
Hacia adentro.
Ser agua de vida,
Caricias de senos
Que, ahora, sin cansancio, fluyen sin saberlo,
Ingerir sus sustancias
Que, de amor, están plenas
De una fuente que mana y nunca se seca.
¡Oh, éxtasis divino¡
¡Oh perfección de los goces
Que nos fueron dados
Sin merecerlos¡
Y, después, ya sin tiempo,
Acabados los roces frágiles, duros, sangrientos,
Vencidos en una batalla de golpes intensos;
Entonces, retornar el sendero,
Desandar los caminos
Que, juntos, emprendimos,
quizás, sin pretenderlo,
Sin derrota ni rumbo conocidos,
El retorno salvaje de lo eterno.
Que no acabe esto.
Que no existan ni el mañana ni el hoy, que desaparezca
Y se borren los tiempos,
Que no dispongas de bordes o de términos,
Que nadie nos separe para siempre
Ni diga basta o límites de verbos.
Pero
Todo termina y nada es perfecto,
Todo es fin, fragilidad, oscuridad, ocaso, contradicción y estrépito,
Cuando vuelves
A ser lo que fuiste,
lo que antaño eras y no reconociste:
Solitario
Individuo,
Rostro
Desconocido
Para el otro,
símbolo
De la nada, fracaso, interrogación, silencio.
En ese preciso momento
Te golpeará el cansancio,
El olvido atroz, el desamor inerte, el peso
De ser hombre; tú, fatigado, inerte, muerto.
Entonces, agotado
Y vencido por el tiempo,
Sabrás qué ya solo te queda
El recuerdo
Del pasado goce y restallará como un eco
constatar, nuevamente, que tu destino
Era éste: ser uno, solitario, triste e imperfecto.
DOMINGO CARBAJO VASCO
domingo, 26 de enero de 2025
La Mudanza
![]() |
| Casas en una calle de Carmona |
Has llegado a la antigua casa,
Ordenado tus cosas,
Recolectado apolillados recuerdos,
Hecho acopio de restos,
De huellas perdidas,
De rotos cuadernos;
Páginas
De vencidas
Tapas,
Donde se contienen desleídas.
Tintas antiguas en renglones diversos;
En suma, pecios
De historias lejanas
De un pasado ya muerto.
Has limpiado estantes, realizado cambios de objetos
Diversos:
Guías de teléfonos,
Facturas desvaídas
de cosas y precios,
Fotografías amarillas,
Libros caducos, de cobre los céntimos,
Crónicas de viajes sin rumbo ni forma,
Rostros de otros tiempos,
Papeles heteróclitos,
Botellas de vinos agrios y añejos.
Porque, al final, entre todas esas imágenes y ecos,
Sólo me ha quedado contemplarme ante el deslucido espejo,
Viendo
Que no eres ya
Quien fuiste en otro momento,
Observando tu cuerpo vencido,
Lo que puedo ser y se ha ido consumiendo.
Y, al final, como resumen, este inexplicable agotamiento,
Ese espeso,
Rancio y terrible silencio,
Porque sabes que estás vivo y debes seguir viviendo.
Enero de 2025
DOMINGO CARBAJO VASCO
domingo, 2 de junio de 2024
Sin título
| Acanthus Mollis |
Tantas veces,
Yo quise
Decírtelo,
Apretando, tercamente,
Tus manos,
Pausadamente;
Cerca de tu próxima
Boca,
Con palabras, a un tiempo,
Precisas, suaves, discretas, dulcemente.
Pero
Ya es tarde
Y solo me queda
Aceptar que, en este instante,
Me golpee tu recuerdo,
Mientras paseo
Por donde estuvo tu calle
Y marchamos juntos, lentamente,
Morosos en la vida, sin tiempo,
Uno junto al otro, apretadamente.
Mientras, la cálida tarde
Cae
Penosamente,
Golpea los árboles
Y reverberan en el suelo
De tus pasos los ecos.
Porque ya no estás,
Y te has ido, irremediablemente;
Porque ya no hay respuestas, ni voces tuyas en el viento;
Permitidme,
Entonces, al menos,
Que pergeñé
Estos versos,
Para poder evocar tu rostro,
Mencionar tu nombre
Y rezar en silencio.
Madrid, 22 de mayo de 2024.
DOMINGO CARBAJO VASCO
domingo, 12 de mayo de 2024
Ha llegado
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| Cementerio de anclas en la Playa de El Barril de Portugal |
Pretendí ignorarla,
Dejar pasar el tiempo,
Desconocer el lento
Goce de las horas,
El tic-tac de los relojes
Sin merma y cuento,
La demora.
Pero
Todo tiene su fin y su principio,
Su acabamiento.
Mientras tanto,
Fue interesante lo que vimos,
Los pecios que fuimos
Encontrando
A lo largo del camino,
Los cafés que, juntos, nos tomamos,
Las conversaciones rotas,
El sexo,
Los otoños con lluvia, los veranos secos,
El tabaco, los amigos.
Después de todo, algunos, a esto,
Vida la han llamado.
DOMINGO CARBAJO VASCO
martes, 26 de diciembre de 2023
La cafetería de Sevilla que va a suprimir el azúcar
| El café de Plácido y Grata |
En la calle Monsalves de Sevilla hay una "cuqui" cafetería. De esas modernas y funcionales donde sentirte a gusto. Más propia de un país nórdico que de uno medio moro, la verdad es que tomarse un simple café con leche fue toda una aventura. Porque devino todo menos simple. Mesas cómodas y amplias, pocas pero bien distribuidas. Ausencia de ruido y música de fondo de sala de dentista con ínfulas. Buen café. Muy bueno. Hasta el punto de que no te dan azúcar para no distorsionar el sabor. Como era desconfiado sobre el tema me buscaron un terrón de azúcar moreno. La promesa es que no lo utilizaría si no era estrictamente necesario. Se quedó intacto.
Es la cafetería del hotel Plácido y Grata, un cuatro estrellas en un edificio fin de siglo 19 reformado y acondicionado. Los cafés vienen de la factoría Ineffable, que se encargan ellos mismos de importar, tostar y moler para que no pierdan el sabor. Todo un descubrimiento. El café que degusté fue Las Brisas, de Guatemala. Sabor a yema tostada, avellana y chocolate. Acompañado de un bizcocho suave, casi magdalena. La espera se puede amenizar con unas cuantas revistas de diseño, arquitectura y mobiliario. No es barato el café, pero merece la pena.
Para saber más del tema:
https://placidoygratahotel.com/
ROMUALDO MAESTRE



