lunes, 2 de enero de 2012

Seis pesetas con nueve céntimos de IBI

Recibo de la contribución de 1933
Cuando media Europa se echa las manos a la cabeza porque un nuevo impuesto sobre la vivienda les viene encima, aquí llevamos soportando esa tasa desde tiempos inmemoriales. Irlanda e Italia acaban de incorporar este tributo para equilibrar su malograda balanza económica. El Gobierno de Rajoy, incumpliendo su promesa electoral de que no iba a tocar impuestos, no ha tenido mejor ocurrencia que volver a subir el IBI (impuesto sobre bienes inmuebles) para sanear las cuentas de los ayuntamientos que han malgastado a manos llenas. O nos ponemos todos las pilas y el Estado empieza a adelgazar su mastodóntica máquina burocrática e inutil o costará cada vez más salir del agujero en que nos han metido los politicastros

sábado, 31 de diciembre de 2011

Tintín en Cádiz II

Después del éxito de la primera entrada de viñetas de Iñaki Blanco y Emilio Jiménez, aquí van más de los estupendos dibujantes con nuevas aventuras de Tintín en Cádiz. Que las disfruten.


Un paseíto por la Alameda Apodaca
¿Hace una foto de recuerdo en la Plaza de España?

¡Rápido que pierdo el barco después de estar toda la mañana
en el Ayuntamiento con Teo!

Puerta Tierra o la aduana entre dos Cádiz


Exhaustos, necesitamos un descanso


Van como locos

¿Pero cual de las dos es la catedral?

En el barrio de la Viña siempre es carnaval


Esto es una playa y las demas aprendices


Magnífico cartel


Creo que nos hemos perdido algo


Entrada secreta del Falla


No puede haber mejor paseo


En el puente del canal


El Unicornio nos visita


Pero el Sebastián El Cano no se queda atrás


¿Se puede saber a dónde vamos?

Contrabando de ortiguillas sin pasar por Sanidad

Torre Tavira, ¡qué vistas!


Plaza de San Antonio, con otra torre de sillón

Se traNspasa. Con Logse

Se admiten transferencias

IMAGEN TOMADA EN UN COMERCIO DE ALCALÁ

UN PAR

El remate de La Plazuela

     Sacar los coches del centro y recuperar las calles para los peatones es un gran acierto. Se mire por donde se mire, la ciudad está hecha para las personas, no para los automóviles. La peatonalización de la Plazuela será un punto de inflexión para el centro de Alcalá, que ganará en todos los sentidos. Otra cosa es que los materiales empleados sean más que cuestionables; los adoquines de granito de toda la vida hubieran cumplido la misma función y son más duraderos y ecológicos: se podrían haber reutilizado los ya existentes o de otras obras. 
    Pero el tema espinoso es qué hacer ahora con los coches. No se les puede decir a los comerciantes y vecinos que prescindan de ellos de la noche a la mañana. O que se busquen un garaje particular y paguen un pico todos los meses. Esto no es la calle Sierpes de Sevilla, donde el que optó por vivir en ella sabía a lo que tenía que renunciar de antemano. Cuando decidieron vivir aquí había, más o menos, sitio para aparcar. Además, si se quiere revitalizar el comercio del sufrido centro, hay que darles facilidades a los clientes. 
    Urge, por tanto un PAR o aparcamiento para residentes. El Ayuntamiento cede de forma gratuita el suelo a la empresa constructora que a su vez busca entre los residentes ofrecer a buen precio plazas de garaje. Todos salen ganando. La ciudad porque se descongestiona el tráfico, los vecinos porque tienen en cesión, no en propiedad, una plaza fija donde aparcar, los visitantes cuentan con una planta para poder aparcar por horas y el Ayuntamiento porque solucionar un serio problema no le ha costado un euro. Además, el lugar idóneo existe: la antigua plaza de abastos. Con el desnivel existente podría incluso plantearse una combinación de PAR y jardín. Querer es poder.

PD No se lo digáis a nadie, pero según se entra en el Nuevo Mercado Afortunadamente Sin Nombre, en el primer puesto abierto a la izquierda, las monjas de Santa Clara han llevado un trocito de cielo a los mortales en forma de yemas, glorias, pastas, roscones, mantecados… y no sigo porque el teclado del ordenador corre el riesgo de recibir la baba que se me cae. Felices Fiestas.


PUBLICADO EL 1 DE ENERO DE 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cuatro pesetas de luz al mes

Primera página del contrato

También en los 30 había letra pequeña, aunque la redacción era bastante mejor

Las condiciones particulares determinaban la potencia, una lámpara de 16 bujías


Contrato de luz de 1930. No tiene desperdicio. El abonado, mi abuelo, tenía cuatro lámparas incandescentes de varias bujías. Se abonaba, por cuatro pesetas mensuales, a un fluido eléctrico, siempre y cuando el contador no exceda de las 16 bujías. Como fianza depositaba 25 pesetas, que le serían devueltas una vez extinguido el acuerdo comercial. Ya en aquella época las eléctricas eran avezadas y cobraban dos pesetas mensuales por el alquiler del contador. El capital de la eléctrica alcalareña era de 600.000 pesetas.
Las condiciones generales son interesantísimas. Por ejemplo, el sistema de suministro de fuerza motriz y calefacción sólo era posible desde las 12 de la noche a las cinco de la tarde del día siguiente. Los abonados podían aportar su propio contador, pero lógicamente era verificado por la compañía. Si este se rompía, el consumo se promediaba por referencias anteriores. Si cambiaba la intensidad de las lámparas había que comunicarlo. Las interrupciones del suministro, si duraban más de una noche completa, se descontarían de la factura. En todo caso, no había indemnizaciones por daños o perjuicios. Si los abonados se ausentaban de sus casas por más de quince días sin que se pudiera comprobar el contador, debían notificarlo a la compañía eléctrica para que interrumpiera el servicio. De lo contrario se cobraría en proporción a la última factura.

Pequeño gran hombre

Como miembro de la tribu de los Sioux plantó batalla a los invasores
blancos durante finales del siglo 19. Después de la masacre de su tribu los Sioux
fueron forzados a abandonar sus tierras y permanecer en reservas. Autor de la foto:
W. H. Jackson circa 1870. Publicada por Kustom Quality. El Paso, Texas