sábado, 31 de diciembre de 2011

UN PAR

El remate de La Plazuela

     Sacar los coches del centro y recuperar las calles para los peatones es un gran acierto. Se mire por donde se mire, la ciudad está hecha para las personas, no para los automóviles. La peatonalización de la Plazuela será un punto de inflexión para el centro de Alcalá, que ganará en todos los sentidos. Otra cosa es que los materiales empleados sean más que cuestionables; los adoquines de granito de toda la vida hubieran cumplido la misma función y son más duraderos y ecológicos: se podrían haber reutilizado los ya existentes o de otras obras. 
    Pero el tema espinoso es qué hacer ahora con los coches. No se les puede decir a los comerciantes y vecinos que prescindan de ellos de la noche a la mañana. O que se busquen un garaje particular y paguen un pico todos los meses. Esto no es la calle Sierpes de Sevilla, donde el que optó por vivir en ella sabía a lo que tenía que renunciar de antemano. Cuando decidieron vivir aquí había, más o menos, sitio para aparcar. Además, si se quiere revitalizar el comercio del sufrido centro, hay que darles facilidades a los clientes. 
    Urge, por tanto un PAR o aparcamiento para residentes. El Ayuntamiento cede de forma gratuita el suelo a la empresa constructora que a su vez busca entre los residentes ofrecer a buen precio plazas de garaje. Todos salen ganando. La ciudad porque se descongestiona el tráfico, los vecinos porque tienen en cesión, no en propiedad, una plaza fija donde aparcar, los visitantes cuentan con una planta para poder aparcar por horas y el Ayuntamiento porque solucionar un serio problema no le ha costado un euro. Además, el lugar idóneo existe: la antigua plaza de abastos. Con el desnivel existente podría incluso plantearse una combinación de PAR y jardín. Querer es poder.

PD No se lo digáis a nadie, pero según se entra en el Nuevo Mercado Afortunadamente Sin Nombre, en el primer puesto abierto a la izquierda, las monjas de Santa Clara han llevado un trocito de cielo a los mortales en forma de yemas, glorias, pastas, roscones, mantecados… y no sigo porque el teclado del ordenador corre el riesgo de recibir la baba que se me cae. Felices Fiestas.


PUBLICADO EL 1 DE ENERO DE 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cuatro pesetas de luz al mes

Primera página del contrato

También en los 30 había letra pequeña, aunque la redacción era bastante mejor

Las condiciones particulares determinaban la potencia, una lámpara de 16 bujías


Contrato de luz de 1930. No tiene desperdicio. El abonado, mi abuelo, tenía cuatro lámparas incandescentes de varias bujías. Se abonaba, por cuatro pesetas mensuales, a un fluido eléctrico, siempre y cuando el contador no exceda de las 16 bujías. Como fianza depositaba 25 pesetas, que le serían devueltas una vez extinguido el acuerdo comercial. Ya en aquella época las eléctricas eran avezadas y cobraban dos pesetas mensuales por el alquiler del contador. El capital de la eléctrica alcalareña era de 600.000 pesetas.
Las condiciones generales son interesantísimas. Por ejemplo, el sistema de suministro de fuerza motriz y calefacción sólo era posible desde las 12 de la noche a las cinco de la tarde del día siguiente. Los abonados podían aportar su propio contador, pero lógicamente era verificado por la compañía. Si este se rompía, el consumo se promediaba por referencias anteriores. Si cambiaba la intensidad de las lámparas había que comunicarlo. Las interrupciones del suministro, si duraban más de una noche completa, se descontarían de la factura. En todo caso, no había indemnizaciones por daños o perjuicios. Si los abonados se ausentaban de sus casas por más de quince días sin que se pudiera comprobar el contador, debían notificarlo a la compañía eléctrica para que interrumpiera el servicio. De lo contrario se cobraría en proporción a la última factura.

Pequeño gran hombre

Como miembro de la tribu de los Sioux plantó batalla a los invasores
blancos durante finales del siglo 19. Después de la masacre de su tribu los Sioux
fueron forzados a abandonar sus tierras y permanecer en reservas. Autor de la foto:
W. H. Jackson circa 1870. Publicada por Kustom Quality. El Paso, Texas

martes, 20 de diciembre de 2011

Cazado de un correo electrónico o electrizante

Sin comentarios

Del paro al Pardo

"La letra D"
          
    Después de dos legislaturas, dos, de deslenguada dedicación a la destrucción de la convivencia nacional, destacándose con denuedo el ministro de Deportes en desempolvar dantescas y dolorosas desgracias derivadas de la desunión y el desamor entre españoles; devastaciones de hace más de siete decenios que, desde hacía muchos años, habían sido desterradas de nuestra más desconsolada memoria...
Decidido descaradamente con su deletéreo discurso a desintegrar la unidad de la patria, desarrolló una deplorable y desnortada demagogia para desacreditar a la Nación española, discutido y discutible concepto —conceto diría el otro—; le dio alas a los rancios nacionalismos o, lo que todavía deviene en más detestable, favoreció políticamente a quienes no denuncian el terror de la ETA, a los que en su delicuescente inanidad hasta llamó «hombres de paz»...
Denigró la autoridad y despreció la disciplina, siendo definitoria de su descoyuntada, descarriada y descentrada deslealtad hacia el país —provocada por un pensamiento dogmático, delirante y desfasado que sólo podía derivar hacia el desastre— su defección hacia cuanto significa España, cuya realidad, usos y costumbres ha pretendido deformar y desfigurar hasta descender a lo ridículo en su afán por descristianizar la sociedad, para lo cual la dictadura de la ideología dominó siempre frente los dictados del sentido común...
Deudas —¿queda algún español que declare no saber qué es el diferencial de la deuda o que no haya oído hablar de él?—, déficit, despilfarro, derroche, depreciación de la economía, disminución de la riqueza nacional, descalabro en suma por desdeñar en su momento las señales de alerta de la demoledora descomposición económica que se nos venía encima y que ha dejado al país derrengado...     
Dardos electorales arrojados hace muy pocas semanas por los españoles —hartos de estar hartos de que les tocasen en los dídimos— han terminado por derribar esta forma de dirigir un país. Dardos tan diestros, en definitiva, lanzados contra la desfachatez y la desvergüenza que han provocado un descalabro doloroso, tan doloroso que hay quien precisa de atención urgente en un dispensario. La deficiente digestión de tan dura derrota ha devenido casi en cólico miserere, a un paso de doblar las campanas y entonar el díes írae de las misas de difuntos...
Después de las desgracias y las deshonras, los desmanes y los despiporres, las desidias y las desesperanzas, los devaneos y los desvaríos,  las desatenciones y las descapitalizaciones, los desapegos y los desconciertos, las desaplicaciones y las deudas dejadas... ahora, en pleno y desabrido infortunio que desazona, con un déficit demoledor para una Nación depauperada, ahora ha quedado demostrado, o mejor al descubierto, que la letra D, con la que arrancan palabras como diálogo —tan deslustrada por haber sido desguazada de contenido— o como desgobierno —descompuesto y desconchado ha quedado el país tras la desafinada y disparatada gestión socialista—, esa letra es la que delimita tan descalabrado y decrépito período de nuestra Historia. Letra D con la que —deprimente designio— se desea desviar la atención en burda maniobra de despiste. La simple letra D, la quinta de nuestro abecedario, con la que también comienza la dicción derecha...
—¿Derecha? ¿Ha dicho derecha? ¡¡Diantre, el demonio!! Ojú...
Para distraer las miradas, una desvencijada idea de deleznable propaganda ha diseñado y difundido la especie de que los problemas —desdicha sobre desdicha— que mantienen destrozada a España no descansan sobre una deuda disforme y un descomunal paro —también denominado desempleo— que dobla el de la media de la Unión Europea y desuela a nuestro país. No. El problema que devasta a la Nación, delatado tras una diarrea mental, no es otro que la momia de Franco, que por decisión del Rey reposa en el Valle de los Caídos, un monumento que pretenden desarbolar y desmantelar, no descansa en el cementerio del Pardo.
Del paro al Pardo, media la letra D. El paro se trata de disimular. Lo importante, lo decisivo, es el Pardo...  Ahí, el desenlace a todas nuestras desgracias patrias.
¡¡Dios, quién lo diría...!!

ARTÍCULO DE JOSÉ MARÍA AGUILAR


viernes, 16 de diciembre de 2011

ALCALÁ SURREALISTA

Periódico del Ayuntamiento de Alcalá, pagado por el Ayuntamiento de Alcalá,
 donde sólo se leen loas al Ayuntamiento de Alcalá y que se
 califica asimismo como independiente















Levantaron desde el Banesto de toda la vida hasta la confitería de San Joaquín la antigua Plaza de Falange Española para ver si encontraban algún cadáver político; algún desmemoriado de la memoria histórica, algún oportunista oportuno para seguir vendiendo el mito, setenta años después, de la Guerra Civil y las dos Españas. Nada. Ni rastro. Como el innombrable de León ha acabado con la dualidad y ya sólo hay Una, Grande y Pobre, volvieron a taparlo todo. Eso sí, no con antiguos adoquines, sino con losas de cemento, imitando el granito de Cuelgamuros, y fabricadas por aquello de la globalización y como homenaje a nuestros futuros amos, en China. 
En la venta de la Liebre, ese pequeño pueblo monocalle, donde un día subirán las mujeres a tender (aún no me ha llegado ninguna subvención pro lenguaje de género) y un camionero se llevará la ropa por la autopista, se olvidaron de poner la placa. Aquella de colores europeos, azul de fondo, estrellitas amarillas, dinerito a fin de cuentas, que dice que somos un municipio de la infancia, todo derechos y no sé qué más chorradas. Oportunidad única esta ausencia para instalarse un mini Vacie. Asentamiento de madres gitanas cada vez más jóvenes con churumbeles comidos por la marginación y con el futuro ya escrito en el presente de la miseria. ¿Y quién los atiende? La Iglesia; Cáritas para entendernos, que esos no votan, ni falta que les hace para constatar las mentiras de esta democracia que nos hemos dado a nosotros mismos. 
Poco a poco se van agotando los fondos del despilfarro y hará falta volver a subir los impuestos. Es decir el IBI, de lo que nadie se librará hasta que nos expriman cual limones. Se acaba la revista a todo color del régimen, esa especie de NoDo para no olvidarnos del arcano mejor guardado de nuestros tiempos: vivimos en la mejor ciudad al Sur de Europa. Pero mira por donde ojeo un ejemplar traducido al castellano e impreso en Dos Hermanas de The Guardian. Y leo sin necesidad de pasar de la portada: “Periódico gratuito independiente de Alcalá de Guadaira”. Menos mal que la negrita está en el primer adjetivo, porque si llega a recaer en el siguiente, entonces si que el surrealismo habría ya triunfado stricto sensu.



PUBLICADO EN LA VOZ DE ALCALÁ EL 15 DE SEPTIEMBRE

lunes, 12 de diciembre de 2011

Como las cuerdas del columpio

Nada ya es igual
Tu ayer ha pasado sin que
el presente se digne siquiera a mirarte a los ojos
Vendrán, apesadumbrados, para pedirte cuentas
Y tú, inocente, no sabrás a ciencia cierta ni de lo que te hablan
Serán otros tiempos
Duros
Extremadamente duros para ser ciertos
RMG
(el dibujo es de Andrea, tres años y una larga vida por delante,
como las cuerdas del columpio)